Mycobacterium chelonae y Mycobacterium abscessus: patógenos emergentes

Mónica M. Ortegón, Gerzaín Rodríguez, Diana Camargo, Luis Carlos Orozco, .

Resumen

Mycobacterium chelonae es el nombre correcto para la micobacteria aislada en 1903 de los pulmones enfermos de una tortuga marina. En una especie distinta de Mycobacterium fo/tuitum, aislado de ranas en 1905, y de Mycobacterium abscessus, considerado actualmente como una subespecie de M chelonae. Estas tres especies son las únicas patógenas para el hombre dentro del grupo de micobacterias ambientales o atipicas, de crecimiento rápido, las cuales se caracterizan por formar colonias en cultivo en menos de siete días. Son agentes etiológicos de nódulos y abscesos cutáneos, localizados y diseminados, de lesiones postoperatorias, usualmente en la cicatriz quirúrgica, de lesiones pulmonares y de linfadenitis granulomatosa, de osteomielitis y de queratitis, entre otras. Las lesiones cutáneas y de los tejidos blandos son las más frecuentes y resultan generalmente de la inoculación traumática de esta micobacteria. Histopatológicamente, los nódulos y abscesos muestran un proceso inflamatorio, supurativo y granulomatoso, mixto, en el que en la cuarta parte de los casos pueden demostrarse conglomerados de bacilos ácido alcohol resistentes, que tienden a estar situados en una vacuola en el centro del absceso. En Colombia, se han descrito tres brotes de abscesos subcutáneos producidos por bacterias ambientales, secundarios a la aplicación de inyecciones contaminadas con el germen causal: en 1981, en Bucaramanga, luego de la aplicación de la vacuna contra la fiebre amarilla, en 50 personas, la mayoría niños; en 1989, en Medellin, por la inyección subcutánea de alergenos, en 13 personas; y, en 1993, en varias ciudades de la costa atlántica, luego de aplicaciones subcutáneas de xilocaína, como tratamiento bionergético, en 297 pacientes. Existen otros informes aislados de casos posttraumáticos.La enfermedad diseminada por micobacterias de rápido crecimiento, se presenta en pacientes inmunosuprimidos. En la biopsia, predominan los polimorfonucleares, no hay granuloma epitelioide y el número de bacilos es abundante. La micobacteria implicada puede aislarse a partir de un frotis o biopsia de la lesión, pero, el diagnóstico preciso sólo puede establecerse por cultivo. Es recomendable practicar un antibiograma por las diferencias en la sensibilidad de estas micobacterias. M. abscessus es sensible a claritromicina, amikacina y cefoxitina. M. fortuitum lo es a amikacina, cefoxitina y ciprofloxacina y M. chelonae es sensible a cefoxitina y amikacina. El uso de monoterapia no es aconsejable. El diagnóstico diferencial de enfermedad cutánea por micobacterias atípicas debe hacerse con todas aquellas entidades que se manifiestan por nódulos, abscesos, úlceras o trayectos fistulosos, tales como la tuberculosis, la leishmaniasis, las úlceras piógenas, los nódulos reumatoideos, los granulomas a cuerpo extraño, la esporotricosis, la nocardiosis y la botriomicosis, entre otras. Las micobacterias atipicas están entre los microorganismos que pueden producir nódulos y abscesos de propagación linfangitica. En el pulmón, el principal diagnóstico diferencial es la tuberculosis, cuando hay granulomas centrados por micrabscesos, debe pensarse en etiología por micobacterias atipicas. Estos géneros están ampliamente distribuidos en el medio ambiente. El agua y diferentes soluciones acuosas son el mayor vector para su trasmisión al hombre. Su estricta supervisión para aplicación al ser humano, el uso de agujas y jeringas desechables, la adecuada desinfección de equipos y material reutilizable con micobactericidas de comprobada eficacia, el más útil de los cuales es el glutaraldehido alcalino al 2% y el cumplimiento de unas mínimas normas de bioseguridad, son las principales medidas de control para la prevención de enfermedades producidas por rnicobacterias ambientales.

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  • Mónica M. Ortegón Laboratorio de Patologia, INS, Santa Fe de Bogotá, D.C
  • Gerzaín Rodríguez Laboratorio de Patologia, INS, y Departamento de Patologia, Facultad de Medicina, Universidad Nacional de Colombia, Santa Fe de Bogotá, D.C.
  • Diana Camargo Laboratorio de Patologia, INS, Santa Fe de Bogotá, D.C.; asesora en el área de investigación, Instituto PROINAPSA, Universidad Industrial de Santander, Bucaramanga
  • Luis Carlos Orozco Laboratorio de Patologia, INS, Santa Fe de Bogotá, D.C.; Profesor asistente. Escuela de Enfermería, Facultad de Salud. Universidad Industrial de Santander, Bucaramanga
Cómo citar
Ortegón, M. M., Rodríguez, G., Camargo, D., & Orozco, L. C. (1996). Mycobacterium chelonae y Mycobacterium abscessus: patógenos emergentes. Biomédica, 16(3), 217-38. https://doi.org/10.7705/biomedica.v16i3.910
Publicado
1996-09-01
Sección
Artículos originales